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viernes, 19/01/2018

Atrévete y pon en escena tu potencial. Quien diga que el teatro es algo que no es para ella se engaña, ¿por qué? Simplemente porque todo el mundo puede meterse en los zapatos de otra persona y hablar expresando lo que diría. Es algo propio de la naturaleza humana, sentir empatía por los demás. Con en teatro pones en escena el potencial que tienes.

Me llamo Marta. Soy de Granada, he venido a estudiar a Madrid ingeniería informática y soy residente del Colegio Mayor Zurbarán. Este primer cuatrimestre he ido a un curso de interpretación en la universidad y la verdad es que pensé que me iban a enseñar a hablar con un guión o quizás a actuar bajo la dirección de una persona… Bueno, pues de 44 horas que tuve en el curso, sólo hicimos eso en 4 ocasiones. El resto de las horas, o sea 40 h., nos hemos centrado en la improvisación y ha sido una experiencia que recomiendo. Hacíamos ejercicios de fijarnos en las cosas y de movernos por el escenario, llegando a la conclusión de que lo importante en una representación es ser el personaje.

A través de una obra teatral puedes aprender a expresarte de la manera que quieras. De repente te encuentras en todo tipo de situaciones y con todo tipo de personajes: más formales o menos, situaciones tensas o naturales, entre dos personas o más. Pero sobretodo, el desafío mayor es que te pones delante de un público ajeno a ti, al que le tienes que mostrar cómo piensa el personaje que interpretas, cómo siente, cómo se relaciona con su entorno. Para hacer esto hay que reflexionar, intuir, comprender, empatizar tú misma con la personalidad a la que quieres dar vida.

Un día, otro y otro…, al final compruebas que el teatro te lleva a pensar en cómo se sienten los demás. Al haberte metido en personajes distintos y haber intentado pensar como pensarían ellos, comprendes mejor a otras personas. Aprendes a fijarte en cosas pequeñas porque en escena todos los detalles están por algo y si algo no está en su sitio se descuadra todo. Esto te lleva a que en el día a día seas capaz de encontrar el sitio a cada cosa y adquieres facilidad para darte cuenta si una persona lleva una cara más triste de lo habitual, o si no ha dormido bien, si le han dado una buena noticia, etc.

La clave de todo es que a la hora de decir algo, lo más importante, no son las palabras como cabría suponer, sino la manera de decirlo: gestos, miradas, tono de voz, etc. Esto es importante en el teatro pero también en la vida real.

El video que os dejo es la representación que hice el último día del curso. En ella se representa el monólogo de la protagonista con su conciencia -que soy yo-. La dificultad de la escena está en que al ser estática, cobra mayor importancia la expresión corporal y especialmente de los gestos faciales.  Espero que os guste y os unáis al aprendizaje que te proporciona el teatro. En este cuatrimestre en el Colegio Mayor empezamos un grupo de teatro para representar El Mago de Oz y recaudar fondos para el campo de trabajo que haremos en Kenia, en una escuela de primaria con niños de un poblado pobre, cerca de Nairobi.

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Pon en escena el potencial que tienes y desconoces.

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